¿Cómo hallamos un acuífero?
Sin agua no hay vida en la Tierra. Este sencillo elemento, compuesto por dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno, es tan esencial para el planeta que su ciclo es quizá el mecanismo más importante de toda la Naturaleza.
El agua está presente en todo: en los mares, en el cielo en forma de vapor y en el suelo fluye por ríos, lagos y en el subsuelo.
Alrededor del 70% de la superficie de la Tierra está cubierta de agua. Pero sólo un 0.30% es considerada como apta para uso humano. Y de ese total, casi toda viene de depósitos naturales en el subsuelo que llamamos acuíferos.
I. ¿Cómo se forman los acuíferos?
El agua subterránea es la principal fuente de recursos hídricos para el país, tanto por la distribución de los acuíferos como por el volumen de agua que almacenan. Los acuíferos subterráneos son el resultado de la filtración de agua de lluvia, ríos, lagos y deshielos a lo largo de muchísimos años a través de poros y grietas en la superficie terrestre, atraída por gravedad hacia el centro de la Tierra. 

Al encontrarse con diversos estratos de piedras permeables e impermeables, como arenisca, piedra caliza, granito, grava, limo y otros tipos de material rocoso, el agua subterránea fluye por el subsuelo hasta formar un depósito natural. Hay diversos tipos de acuíferos, clasificados por los científicos según su estructura, textura, comportamiento hidrodinámico o comportamiento hidráulico. 
El agua subterránea tiende a ser dulce y apta para consumo humano, pues la circulación subterránea tiende a depurar el agua de partículas y microorganismos. Pero en ocasiones pueden llegar a contaminarse por la actividad humana, debido a la agricultura e industria o la construcción de fosas sépticas, o quizá por la erosión natural y el exceso de sales disueltas, con frecuencia debido a la intrusión de agua de mar en acuíferos costeros, como sucede aquí en Baja California.


Mito: El agua se va a terminar.
Realidad:
La cantidad de agua en el planeta siempre es la misma, pero al ensuciarla o contaminarla, disminuye la cantidad de agua limpia. Se puede limpiar con tecnología humana o con la naturaleza. La naturaleza tarda miles de años en limpiarla. Es mejor usarla con responsabilidad y pensando que a otros les puede faltar.

II. ¿Cómo se recargan los acuíferos?

Los acuíferos no se forman en un día. Ni en un año. Estas formaciones geológicas tardaron miles de años en formarse, y es posible que el agua que hoy en día sale de la regadera provenga de un acuífero que se formó de las lluvias que datan de la era Cenozoica, la época de los dinosaurios.

Después de fluir por arroyos o evaporarse a la atmósfera, sólo una pequeñísima parte de la precipitación de agua en forma de lluvia o nieve (menos del dos por ciento en nuestro país) llega hasta el subsuelo, filtrándose a través de los poros rocosos, y ésa es la principal fuente de recarga natural de estos manantiales subterráneos. 

También existen hoy en día métodos modernos de recarga artificial de los acuíferos: se puede reinyectar agua de buena calidad procedente de ríos, desaladoras, plantas de tratamiento o humedales mediante zanjas, sondas de inyección o pozos, y el líquido es absorbido y depurado de forma natural por las diversas membranas rocosas hasta alcanzar el acuífero.

¿Qué es una desaladora?
Es una maquinita que le quita la sal al agua marina. En realidad no es una maquinita, puede ser todo un edificio con máquinas. No sólo le quita la sal, sino todas las partículas pequeñitas que están en suspensión y que al pasar por una especie de coladera muy fina y mucha presión del agua marina, pasa sólo el agua limpia. Es un método costoso, pero es mejor que quedarse sin agua, no crees?
III. ¿Cómo encuentran los científicos estos depósitos de agua?
Al no estar a la vista inmediata, no es sencillo encontrar estos depósitos de agua. Los seres humanos han buscado estas fuentes de agua desde la Antigüedad cavando pozos, usualmente a mano o con herramientas rudimentarias a lo largo de todos los cinco continentes. No obstante, hoy en día, los investigadores científicos utilizan métodos muy modernos para encontrar estos acuíferos subterráneos.

Un método muy utilizado por los investigadores de CICESE es mediante el uso de la resistividad eléctrica. Esta técnica consiste en enviar corriente eléctrica a través de electrodos en el subsuelo mediante un resistivímetro, la cual es enviada y almacenada en instrumentos especiales y después interpretada por software computacional especializado.

Al reaccionar la corriente eléctrica con los sustratos rocosos y el propio líquido en el subsuelo, los investigadores pueden determinar si hay o no acuíferos, su profundidad, cantidad aproximada de agua y su calidad en relación a la sal en el terreno.

Mito: Se puede hallar agua con una vara de madera.
Realidad: 
Falso. Los sentidos de los humanos no están tan desarrollados  como  los de los animales como para sentir lo que está enterrado. Por eso hemos inventado instrumentos especiales para detectar lo que está debajo de nuestros pies.

IV. Cuidado del acuífero, bienestar del planeta.
Los pozos de agua subterránea pueden perforarse y llegar hasta los acuíferos y el agua ser bombeada hacia afuera para que nosotros la consumamos y aprovechemos para beber, bañarnos, para regar plantas y otros usos. Los acuíferos del mundo y de la península de Baja California proveen millones de galones por día, del agua usada para propósitos domésticos, industriales y agrícolas. 

En México, se han identificado 653 acuíferos, de los cuales 450 destacan por su extensión, capacidad e importancia, y las autoridades estiman que estas fuentes suministran el agua que requiere el 70% de la población mexicana y la mitad de lo que requiere la industria nacional.

Sin embargo, cuando el bombeo de agua es mayor a la recarga natural, la disponibilidad de agua subterránea se ve afectada. De los 87 acuíferos existentes en la Península de Baja California, al menos 20 se encuentran amenazados por la sobreexplotación, la intrusión del agua salada marina o la salinización del suelo. Es por ello que evitar la intrusión de los acuíferos con desechos industriales y agrícolas, aguas residuales urbanas y otros contaminantes es muy importante para los mexicanos. ¡Un acuífero sano es responsabilidad de todos!

¿Sabías qué...
La contaminación también puede ser causada por disposición de desperdicios industriales, derrames accidentales, vertederos municipales por medio del lixiviado que se produce en la descomposición, extracción ilimitada para centros urbanos, usos agrícolas y pozos sépticos o plantas de tratamiento de aguas negras. Estas pueden percolar nutrimentos tales como el nitrógeno y el fósforo y bacterias a los cuerpos de agua que eventualmente pueden llegar al agua subterránea.